Inspirados en el clásico sifón de soda, estos floreros de cerámica reversionan un objeto entrañable de nuestra historia cotidiana, convirtiéndose en piezas que hablan por sí mismas y decoran de una manera hermosa y auténtica nuestros espacios.
Cada Sifoncito está realizado a mano, con distintas combinaciones de colores que hacen que ninguno se vea igual a otro.
Pueden usarse como florero, como objeto decorativo o simplemente como un recuerdo de aquellas mesas llenas de vida de cuando éramos niños.
Cada pieza es única e irrepetible, realizada con muchísimo amor y dedicación.
🌱 Las imágenes son ilustrativas, ya que al estar hechas a mano, pueden variar sutilmente de una a otra.